El próximo jueves empieza el 13º Congreso Confederal de Comisiones Obreras (CC OO), en el que Unai Sordo (Barakaldo, 52 años) se presentará a un tercer y último mandato como secretario general de la organización. “Aunque fuera posible un cuarto, no me presentaba ni loco”, bromea sentado en su despacho la sede del sindicato en Madrid, donde repasa la actualidad laboral y política del país.

Pregunta. ¿Cómo afronta el próximo congreso del sindicato en el que se presenta a la reelección?

Respuesta. Creo que a nivel interno hay un nivel de cohesión muy importante y que el balance de estos últimos cuatro años es relevante. En términos socioeconómicos la perspectiva de país es buena, pero la inestabilidad geopolítica por el papel de Estados Unidos y la realidad política española van a ser factores a tener en cuenta.

P. Trabajo prepara un escenario alternativo ante el posible descarrilamiento de la reducción de jornada, centrándose únicamente en el refuerzo del control horario, que no requiere del aval del Congreso.

R. Nosotros no renunciamos a que se pueda tramitar y salga adelante, y se tiene que hacer de una forma inmediata. Si la reducción de jornada pasa del verano, va a empezar a interferir en la negociación colectiva. Y esto es un problema sindical de primer orden, porque la renovación de los convenios requiere conocer el mapa en el que te vas a mover. El control horario es tan relevante como la reducción de jornada. Para nosotros hay dos líneas rojas: que la reducción de jornada sea por ley, y la mejora en los sistemas de control horario. Hay seis millones de horas extras que no se pagan.