El líder de CCOO considera que Trump “ha declarado la guerra a Europa”
De pequeño, Unai Sordo (Barakaldo, 53 años) quería ser como Manolo Sarabia, el futbolista del Athletic que le ganó un pulso a Clemente. Su primer sueldo fue de repartidor de pasteles por Bilbao. Se licenció en relaciones laborales y trabajó en una maderera de la que fue despedido poco ant...
es de asumir la secretaría de Juventud de CCOO en Euskadi. En junio fue reelegido para su tercer mandato al frente del sindicato, que cuenta, asegura, con casi un millón de afiliados. “El pico de influencia fue en el franquismo, con nuestros Mandelas”, cuando no eran legales. Hoy lamenta el “estancamiento” del diálogo social por una pinza entre la CEOE y la fragmentación parlamentaria.
Pregunta. ¿Cuál es su primer recuerdo de un abuso laboral?
Respuesta. Fue en la recogida de la fresa, en los noventa. Mi cuadrilla y yo fuimos dos campañas a Castronuño [Valladolid]. A los hombres nos daban un salario fijo, pero a las mujeres les pagaban por manojo anudado. Tenían que ir muy rápido y estoy seguro de que muchas tendrán hoy los dedos mal. Entonces casi todos eran españoles.






