Miguel López Sierra (Jerez de la Frontera, 64 años) echó los dientes en el campo y antes de ser mayor de edad ya se oían sus arengas como activista agrario. Durante casi 40 años ha sido el líder de la Coordinadora de Agricultores y Ganaderos (COAG) en Andalucía —desde 1988 hasta mediados de mayo, cuando dejó el cargo—; y también lo fue entre 1996 y 2012 de toda España, donde la organización suma más de 150.000 afiliados. Miguelón se ha ganado el respeto de los suyos con sus pro...

clamas subido a un tractor para defender, con vehemencia y sin pelos en la lengua, los intereses de los que, como él, se llenan de barro las botas. Hijo y nieto de agricultores, deja la primera línea del sindicalismo agrario pero seguirá cultivando algodón, hortalizas o maíz en su refugio gaditano de La Barca de la Florida.

Pregunta. ¿El campo necesita ruido para ser oído?

Respuesta. Claro, es con ruido y tampoco se nos oye. Si no tuviésemos el nivel de organización que tenemos y de reivindicación continua no nos escucharía nadie. Creo en la política y en la democracia, pero también es cierto que nuestro sector está siendo utilizado en muchos casos como moneda de cambio por la clase política. Y no me importa que digan que he sido una mosca cojonera, la reivindicación permanente es nuestra seña de identidad.