Dos ganaderos de Almohaja (Teruel) cuentan su credo: no a Sánchez, menos migrantes y más ayudas para el campo
El período de gestación de una oveja dura cinco meses. Cuando el animal pare, los corderos pasan unos 80 días en la finca antes de ser enviados al matadero y convertirse en el delicioso ternasco aragonés con denominación de origen. José Manuel López, de 42 años, y su hermano llevan una de estas explotaciones ovinas en Almohaja (Teruel). Echan de comer al ganado, procuran el apareamiento, asisten los partos y ayudan a las crías con el primer alimento. Cada cordero se vende por 140 euros a un intermediario. El negocio “va considerablemente bien”, pero José Manuel reniega tanto de las políticas agrícolas europeas como del reciente acuerdo de Mercosur. Y reclama un “un cambio drástico” en el Gobierno central.
Almohaja es el municipio con menor número de habitantes de Aragón, una comunidad especialmente golpeada por la despoblación, tras perder otros dos empadronados recientemente. El domingo, 10 personas estaban llamadas a votar, pero solo siete depositaron su papeleta en el Ayuntamiento. Ganó Vox con 4 votos y el resto fueron para el PP. En las autonómicas de 2023, el resultado fue muy distinto: el Partido Aragonés (PAR) consiguió 12 papeletas; Vox, 1 y PP, otra.






