Con los tipos de interés en el 2%, las alternativas para el inversor más conservador van reduciendo sus rentabilidades. El interés ofrecido por las entidades financieras de la zona euro en depósitos bancarios se sitúa ya en el 1,99% y la rentabilidad de la deuda pública también a reducirse. Ahora bien, si el inversor está dispuesto a asumir más riesgos y, su patrimonio tiene bastantes ceros, es posible que logre rentabilidades sustancialmente superiores.

CaixaBank y Bankinter ofrecen a sus clientes más adinerados, incluidos en sus divisiones de banca privada, bonos estructurados vinculados a activos de más riesgo, como acciones o índices de Bolsa o deuda. Se trata de un tipo de deuda considerada compleja por el supervisor del mercado y que tiene la capacidad de absorber pérdidas en caso de que sea necesario y la solvencia de la entidad financiera se vea mermada.

El banco dirigido por Gonzalo Gortázar ha colocado en lo que va de año, según datos recopilados por la CNMV, una decena de emisiones por importe superior a los 365 millones de euros. Según explica la entidad, al ser instrumentos catalogados como complejos solo son comercializados entre los clientes de su división de banca privada previa evaluación de que la inversión sea idónea para ellos. Esto hace preciso que el inversor conocimientos y experiencia necesarios para entender el producto y sus riesgos.