Baoulé quizá sea la palabra que más veces pronuncia Adeba Konan en esta entrevista, que transcurre a orillas de la laguna de Ebrié, en Abiyán, horas antes de que se presente por primera vez en el gran escenario del Festival de Músicas Urbanas de Anoumabo (FEMUA), una cita de los artistas de toda la región, el pasado abril.
Adeba Konan es uno de los mayores representante de una música marfileña llamada tradi-moderna. Y baoulé es el nombre de su etnia de origen, de su idioma y su cultura. Tiene 43 años y algo más de dos décadas de carrera, la mayor parte de las cuales han transcurrido en el interior del país, lejos del showbizz abiyanés, tan poblado ya de ritmos urbanos (el coupé decalé, el zouglou, el hip hop) y fusión internacional. Viene de Yamusukro, la capital administrativa marfileña, una ciudad pequeña en la que se conserva el folklore de los pueblos locales.
Cuando narra su trayectoria, cuenta que su primera incursión artística fue como bailarín de goli, la danza típica de su pueblo. Bailar se le quedó corto y empezó a tocar instrumentos, a cantar, y a publicar discos (en 2008, 2012 y 2019). Su sencillo single, Ôtobé-Ôtobé, lanzado hace tres años, es la canción que lo dio a conocer al gran público y que se ha convertido en “el himno nacional del país”, en sus propias palabras.








