El proyecto está aún en una fase muy incipiente, pero ya ha suscitado el rechazo de los partidos de la oposición. Vox, socio de gobierno del PP en el Ayuntamiento de Toledo, quiere que la ciudad, Patrimonio de la Humanidad desde 1986, cuente con un teleférico panorámico. La iniciativa se aprobó con el respaldo de los populares en el Debate sobre el Estado del Municipio celebrado el pasado año, y la formación ultra dispone ya de un estudio confeccionado por una multinacional especializada en este tipo de obras. “Toledo es una ciudad histórica, pero también tiene que ser una ciudad del siglo XXI. Los toledanos de nuestro tiempo tenemos que dejar nuestra huella, nuestra impronta, con pleno respeto a nuestro patrimonio histórico y artístico pero con innovaciones, y el teleférico puede ser una de ellas”, explica a EL PAÍS Juan Marín, edil de Vox y concejal de Promoción Económica y Empleo del Consistorio toledano.
El teleférico ya no cruzaría el Tajo, como se planteó inicialmente, pero su mera concepción preocupa en una ciudad obligada a preservar el cono visual para no ver amenazado el título otorgado por la UNESCO. El último diseño plantea un itinerario con salida en el entorno del aparcamiento de Azarquiel y llegada en la zona del Cigarral de Santa María.






