La Academia Española de Tauromaquia busca municipio para erigir un toro de 300 metros de altura como gran icono turístico de España, a modo de la Torre Eiffel, y parece haber encontrado el lugar, tras el rechazo del proyecto por parte de Madrid. El teniente de alcalde de Burgos, Fernando Martínez-Acitores (Vox), cree que construir este toro gigante puede ser un “gran emblema” y un “reclamo” para una ciudad que ya tiene una catedral gótica Patrimonio de la Humanidad y Monumento Nacional, la Casa del Cordón, la estatua del Cid campeador, el Museo de la Evolución Humana que exhibe los hallazgos del yacimiento de Atapuerca, el paseo del Espolón junto al río Arlanzón, el Arco de Santa María para acceder a la plaza Mayor o el castillo, entre otros activos.

El equipo de Vox, socio consistorial del PP, plantea que se construya el toro, que triplicaría en altura a la catedral ―la icónica iglesia, legado de arquitectos como Diego de Siloé y Juan de Colonia, mide 112 metros del suelo a la aguja superior― y para ello contempla ceder suelo público a la Academia Española de Tauromaquia, que asumiría generosamente el coste. Martínez-Acitores lo cree una “oportunidad única” pero la oposición se escandaliza.