La plantilla más cara de Segunda, el Almería, se medía a la quinta, el Oviedo, en la ida de semifinales del playoff de ascenso a Primera. Pero un factor diferencial entraba en juego: los andaluces, que alcanzaron la promoción gracias a los 27 goles del pichichi de la Liga, Luis Javier Suárez, no contaba para la semifinal con su ariete estrella, que se marchó con la selección colombiana para los partidos de clasificación para el Mundial. Su sustituto era Marezi, delantero serbio que solo había disputado 148 minutos en 16 partidos de Liga con cero goles en su mochila. Y se notó la diferencia entre los dos puntas rojiblancos. Los andaluces no tuvieron esa efectividad en ataque y el Oviedo, con dos zarpazos de Nacho Vidal, se impuso en el primer asalto de la semifinal.
Comenzó el Almería dormido el encuentro (como gran parte de este curso) y con un Oviedo que se encomendaba a la magia y experiencia de Santi Cazorla; el desequilibrio constante de uno de los mejores regateadores de la categoría, Hassan; y el olfato goleador de su delantero Alemao. Y esa mezcla de sopor con la electricidad de Hassan acabó con un gol tempranero del equipo de Paunovic. El futbolista nacido en Francia con nacionalidad egipcia encaró en la esquina del área, orientó el balón hacia su pierna izquierda, sacó un zurdazo potentísimo que dejó Fernando muerto en el área pequeña y Nacho Vidal se adelantó a un Edgar adormitado para empujar el balón a la red y poner el 0-1.






