Oviedo vuelve a vibrar y soñar con volver a Primera División 24 años después de su descenso. Además, lo hace con una figura del fútbol español y un asturiano de nacimiento: Santi Cazorla. Los años pasan para el veterano futbolista, pero su calidad no la pierde. Y este miércoles, esa mágica zurda —que salió tras el descanso— ha dado al Oviedo el pase a la final del playoff de ascenso a Primera con un latigazo en un lanzamiento de falta que igualó el tanto inicial de penalti de Melero (1-1). El conjunto asturiano se medirá contra el ganador del Mirandés-Racing que se disputa este jueves (21.00, Movistar).
Con el 1-2 de la ida el Oviedo salió a esperar al Almería y a intentar castigarlo con sus dos velocistas: Hassan e Ilyas, este último que sustituía a Cazorla en el once. Los rojiblancos, con hasta cinco cambios en el equipo titular respecto al primer partido, salieron a por un gol tempranero que igualase la eliminatoria. Desde el primer balón los de Rubi controlaron la posesión con un ritmo de balón vertiginoso, basando su juego en pases filtrados por dentro de Lopy, un tipo que no muestra un atisbo de nervios, a Melamed y Arribas. En uno de esos balones, Melamed recibió en el pico del área, disparó con rosca al segundo palo, Aarón Escandell se estiró para despejar y el rebote estuvo a pocos milímetros de empujarlo Puigmal con el portero vencido. Minuto ocho y el Almería ya había avisado seriamente.






