Los impactos que la opa lanzada por el BBVA sobre el Banco Sabadell tendría sobre las pymes es uno de los grandes argumentos que la entidad financiera catalana utiliza para rechazar la operación. Esta ha venido alertando de los riesgos de concentración que la integración de ambos bancos provocaría en este segmento, aludiendo a una hipotética contracción del crédito disponible para las pequeñas y medianas empresas.

“Sabadell considera que la situación competitiva en ese mercado se vería seriamente dañada”, refleja el informe de casi 200 páginas con el que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) analiza los efectos de la operación, que a juicio del banco que preside Josep Oliu, “tendría un impacto especialmente dañino porque sucede en un mercado con un nivel de concentración elevado que se vería incrementado”. Sin embargo, el organismo presidido por Cani Fernánddez desmonta prácticamente todas las alegaciones sobre esta materia.

Sabadell defiende que la integración en BBVA provocaría un riesgo de reducción del crédito a pymes, ya que, por un lado, estas necesitan operar con varias entidades para diversificar su acceso a crédito; y por otro, porque los propios bancos prefieren compartir el riesgo con otros. “Sería esperable que la nueva entidad redujera la financiación a las empresas para reducir su exposición al riesgo”, alega la entidad opada. Según los estudios que esta presenta a la CNMC, las pymes operan con entre tres y cinco bancos de media, y perder a uno, en este caso Sabadell, limitaría el acceso a financiación.