¿Cómo contar y acercar a la población los terribles crímenes cometidos por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial? A pesar de los escasos recursos, inmediatamente después del final de la contienda se organizaron exposiciones por toda Europa para documentar, denunciar y recordar lo vivido. El Museo de Historia Alemana (DHM), en el centro de Berlín, recoge ahora en la muestra Exponer la violencia seis de esas exposiciones que tuvieron lugar entre 1945 y 1948.
Mucha gente solo quería olvidar rápidamente los horrores vividos, pero afrontar los crímenes de la ocupación nazi, la persecución y, sobre todo, el Holocausto era importante para poder dejar atrás el pasado. Cientos de miles de personas en el este y en el oeste de Europa visitaron estas exposiciones. En cierta manera, se convirtió en una forma de superar el trauma. Sin embargo, en muchas de ellas se dejó de lado o apenas se trataba el hecho de que las víctimas eran principalmente judíos. Los británicos querían mostrar de lo que eran capaces, los alemanes y los franceses estaban más interesados en la narrativa patriótica y cristiana de las víctimas y el renacimiento del orgullo nacional, como explican desde el museo berlinés.







