A diferencia de Le Pen y Meloni, los ultras alemanes se han radicalizado. Tienen escasos vínculos con partidos similares en Europa, aunque sí se relacionan con el trumpismo y los tecnooligarcas

La batalla de la ultraderecha es global y simultánea, más o menos coordinada y bebe de las mismos miedos, odios y ansiedades

El mapa político de Alemania atraviesa una de las mutaciones más profundas y alarmantes desde la reunificación de 1990. La irrupción y consolidación hegemónica del partido de…