La respuesta al 11-S redefinió la política exterior de EE. UU. y acabó alterando el prestigio, la cohesión interna y el papel de la primera potencia en el mundo

Tras el colapso del bloque comunista, EE. UU. rubricó su hegemonía global, mientras en Afganistán crecía una amenaza que pronto cambiaría el rumbo de la historia

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 alteraron la trayectoria de EE. UU., Rusia y China, impulsando un unilateralismo y rivalidades que terminaron destruyendo el orden…