Jacob Coxon, de 27 años y también extrabajador de OpenAI, renunció a su puesto en el laboratorio y reveló que ambas empresas relajaron sus protocolos de seguridad ante la presión por seguir avanzando: "Ninguna otra actividad humana representa este nivel de peligro". En tanto, un directivo de Anthropic, encargado de las pruebas de seguridad de sus modelos, fue más allá. "Realmente creemos que la IA podría matar a todos los humanos".

According to Coxon the systems could soon have superhuman strength and this poses a level of danger to everyone.

Un exinvestigador de IA denunció a dos laboratorios estadounidenses por avanzar hacia una superinteligencia sin control, poniendo en riesgo a la humanidad.A pesar del…