Analysis of nearly 1,000 bones found in three caves in Granada shows that cannibalism was a recurring Neolithic practice, with signs of collective violence, possible rituals and skulls turned into containers.

Un estudio internacional en tres cuevas de la provincia concluye que fue algo «recurrente» y asociado a prácticas rituales y «distintas motivaciones» durante casi tres mil años

Un equipo ha comprobado en tres cuevas de Granada que el canibalismo en el sur de Iberia fue una práctica recurrente en el Neolítico.