NoticiaLa investigación examinó materiales arqueológicos de las cuevas de Malalmuerzo, Carigüela y Majolicas. Foto: Imagen de referencia generada por IA.PERIODISTA08.09.2026 14:04 Actualizado: 08.09.2026 14:04
El canibalismo documentado durante el Neolítico en el sur de la península ibérica no respondió a una práctica uniforme ni ocurrió en un único periodo. Una nueva revisión de restos humanos procedentes de tres cuevas de Granada muestra episodios separados por siglos y asociados a circunstancias sociales diferentes, según una investigación internacional recogida por Europa Press. LEA TAMBIÉN La investigación examinó materiales arqueológicos de las cuevas de Malalmuerzo, Carigüela y Majolicas, tres yacimientos que desde hace más de medio siglo han servido como referencia para estudiar el canibalismo en la Prehistoria reciente europea. Los investigadores revisaron cerca de un millar de restos humanos mediante nuevas técnicas de análisis tafonómico y dataciones directas por radiocarbono.Los huesos fueron estudiados al microscopio en busca de marcas de corte, fracturas, golpes y huellas de dientes. Los especialistas también analizaron si las roturas se habían producido cuando el hueso todavía estaba fresco o después de la muerte. A estos procedimientos se sumaron métodos estadísticos y técnicas de aprendizaje automático para diferenciar daños accidentales de aquellos provocados por la acción humana.El equipo estimó además la edad de los individuos a partir de las piezas dentales y del desarrollo esquelético.La combinación de estos datos con la cronología permitió establecer que, aunque en los tres yacimientos existen señales semejantes de procesamiento de los cuerpos, como cortes, posibles indicios de hervido y marcas de dientes, los contextos en los que ocurrieron fueron diferentes.Los restos pertenecen a individuos que presentan fracturas relacionadas con muertes violentas. Foto:CSIC.Malalmuerzo: indicios de un episodio de violencia colectivaEn la cueva de Malalmuerzo, los investigadores identificaron evidencias compatibles con un episodio de violencia colectiva ocurrido alrededor del 5000 a. C. Los restos pertenecen a individuos de diferentes edades y presentan fracturas relacionadas con muertes violentas."En Malarmuerzo hemos encontrado fracturas que nos hablan de una muerte violenta. Además, los análisis nos indican la presencia de restos de todos los grupos etarios, lo que indicaría un evento violento en el que todos o casi todos los individuos de un grupo habrían sido asesinados y luego consumidos", explicó Antonio Rodríguez-Hidalgo, investigador Ramón y Cajal del Instituto de Arqueología de Mérida.Las dataciones obtenidas en la cueva de Carigüela apuntan a varios episodios producidos en distintos momentos del Neolítico. El yacimiento conserva además dos cráneos modificados deliberadamente para convertirlos en recipientes, conocidos como "cráneos copa". LEA TAMBIÉN Para Rodríguez-Hidalgo, las diferencias encontradas obligan a evitar una explicación única para este tipo de evidencias. "Durante décadas se ha tendido a interpretar el canibalismo prehistórico como un único comportamiento. Nuestro trabajo muestra que no es posible hablar de un único 'canibalismo neolítico', sino que detrás de evidencias arqueológicas similares pueden existir realidades sociales muy diferentes", señaló el investigador."Solo integrando la cronología, el contexto arqueológico y la información conservada en los huesos podemos aproximarnos a su significado", añadió Rodríguez-Hidalgo.Majolicas apunta a un contexto ritualEl episodio más reciente entre los documentados en las tres cuevas corresponde a Majolicas y se sitúa alrededor del 3800 a. C. En este caso, los investigadores no relacionan las evidencias de canibalismo con un episodio de violencia.Entre los materiales recuperados aparecen huesos teñidos de rojo, probablemente con cinabrio, un mineral escaso que ha sido asociado con prácticas rituales y mortuorias. Este hallazgo lleva a los investigadores a plantear que el tratamiento de los restos de Majolicas pudo estar relacionado con prácticas de carácter ritual.Neolítico Foto:Imagen de referencia generada por IA.Un fenómeno discontinuo durante el Neolítico europeoLos autores compararon los hallazgos granadinos con las evidencias disponibles en otros puntos de Europa."Las evidencias conocidas sugieren que el canibalismo no fue un fenómeno continuo durante el Neolítico europeo, sino que aparece concentrado en determinados momentos y regiones; un patrón temporal común a toda Europa y en el que también encajan los episodios de estas tres cuevas", explicó Francesc Marginedas, investigador de la Universidad de Viena y autor del artículo.La investigación también pone de relieve el valor de las colecciones arqueológicas históricas y la posibilidad de obtener nueva información al aplicar metodologías actuales a materiales excavados décadas atrás. LEA TAMBIÉN Entre los autores figura Miguel C. Botella, investigador que dio a conocer estos conjuntos en la década de 1970, cuando dirigía el Laboratorio de Arqueología Forense de la Universidad de Granada y que actualmente es catedrático emérito de esa institución.Medio siglo después de aquellas investigaciones, los mismos restos fueron revisados mediante dataciones directas por radiocarbono y nuevos procedimientos de análisis tafonómico. *Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.JOS GUERREROREDACCIÓN ALCANCE DIGITALMás noticias Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









