En 10 años, según la prueba, los resultados en países de la OCDE han empeorado. Hay dificultades en mantener la atención en textos largos o de cierta complejidad

Preocupante retroceso en la comprensión lectora de los jóvenes del mundo, excepto en los países asiáticos

El desplome se concentra especialmente en lectura, donde España pierde 23 puntos desde 2022 y cosecha la puntuación más baja de toda la serie