Las acciones de Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, del proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas, se desplomaron hasta un 10% en las bolsas de Tel Aviv y Londres tras el decreto argentino contra proveedores del yacimiento. El golpe financiero alcanza a bancos como HSBC y a aseguradoras vinculadas al negocio, pero no roza a Vaca Muerta: sus proveedores de fractura hidráulica y perforación no tienen contratos con Sea Lion. La paradoja la explica Harbour Energy, quien adquirió Premier Oil y que en 2022 vendió su parte en Malvinas y apostó todo al shale neuquino, anticipando el costo político de operar cerca de las islas en disputa.

El proyecto Sea Lion es impulsado por una firma israelí y una pequeña compañía británica; a diferencia de grandes jugadores, tiene una escala menor y asumió un riesgo geopolítico…

Shares in the two companies developing the Sea Lion field off the Falklands fell on Friday after Argentine President Javier Milei announced he would tighten sanctions on firms…