La Asamblea Nacional de Nicaragua, dominada por el oficialismo, aprobó en primera legislatura, de dos necesarias, una reforma constitucional.

La medida forma parte de una serie de reformas impulsadas desde 2025, que han modificado el equilibrio de poderes y ampliado el mandato presidencial.

La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó una reforma constitucional que prohíbe participar en elecciones a opositores señalados por determinadas acciones contra el Estado.