El presidente Daniel Ortega y su esposa, la entonces vicepresidenta Rosario Murillo, encabezan un mitin en Managua, Nicaragua, el 5 de septiembre de 2018. (AP Foto/Alfredo Zuniga, Archivo)

CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El Parlamento nicaragüense volvió a reformar la Constitución para impedir que los opositores se presenten a elecciones, un movimiento que supone una vuelta de tuerca más al control prácticamente absoluto que ejerce el gobierno de Daniel Ortega.

La reforma, sin embargo, no anula los comicios, como había pedido recientemente Ortega en unas declaraciones que alarmaron al mundo.

Según explicó el diario oficialista “El 19 Digital”, la reforma a la carta magna aprobada por la Asamblea a última hora del martes establece que no podrán ser candidatos a cargos de elección popular ni ocupar cargos públicos los “golpistas” y “traidores a la patria”. Además, alarga el mandato presidencial y de otros cargos populares de seis a siete años.

También contempla que las leyes extranjeras no tendrán efecto jurídico en Nicaragua.