CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El Parlamento nicaragüense volvió a reformar la Constitución para impedir que los opositores se presenten a elecciones, un movimiento que supone una vuelta de tuerca más al control prácticamente absoluto que ejerce el gobierno de Daniel Ortega.

La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó una reforma constitucional que prohíbe participar en elecciones a opositores señalados por determinadas acciones contra el Estado.

La reforma deberá ser ratificada en la segunda legislatura que comenzará a inicios de 2027, lo que se da por hecho.