El suizo ingresó al Salón Internacional de la Fama del Tenis y se emocionó varias veces durante un discurso de casi media hora.Recordó sus días como alcanzapelotas en Basilea, agradeció a sus padres y explicó por qué la fama nunca fue el objetivo de su extraordinaria carrera.

Intronisé samedi à Newport, le Bâlois a remercié les personnes qui lui ont permis de réaliser son rêve de «passer [sa] vie à jouer au tennis». Il a laissé la vedette à celle à qui…

La sua presentazione è stata affidata alla moglie Mirka