La nueva administración no solo debe gobernar: debe limpiar las cuentas, revelar toda la verdad fiscal y desmontar una estructura de privilegios construida durante cuatro años.

El Ejecutivo también hace una revisión a la información fiscal que llama “sinceramiento” y prevé que el déficit total se dispare a 9,4% del PIB en 2027

El vicepresidente afirmó que el plan presupuestal no constituye un gasto irresponsable, sino un ejercicio de transparencia sobre los compromisos reales del Estado