Las labores de rescate continúan, aunque se están viendo dificultadas por la amenaza de un lago formado por la acumulación de rocas y escombros en la zona.

Una enorme riada golpeó este miércoles pueblos, mercados, carreteras y obras hidroeléctricas en el distrito nepalí de Rasuwa.

Tanto Katmandú como Pekín intentan en vano contactar con varios de sus guardas fronterizos