Las inundaciones repentinas que ocurrieron este miércoles en la frontera entre Nepal y Tíbet dejaron cientos de muertos y desaparecidos.
Las operaciones de búsqueda y rescate están en marcha.
Según medios estatales chinos, hay un número considerable de víctimas, mientras que las autoridades nepalíes prevén “pérdidas de gran magnitud”.
El barro cubrió decenas de viviendas en Trishuli, en el distrito de Nuwakot, Nepal.
Se cree que las lluvias o el deshielo de glaciares pudieron desestabilizar el suelo, provocando una reacción en cadena que causó una gigantesca avalancha.










