Su regulación sobre los grupos de interés eleva al extremo la información a proporcionar sobre las reuniones con actores que aspiran a influir en leyes y políticas públicas, y amenaza con multas de hasta 50.000 euros a los que difundan información falsa

El Gobierno reforma la ley de altos cargos e impide que trabajen para grupos de interés durante los dos años posteriores a su cese

Regular el lobby fortalece la democracia cuando permite conocer quién influye, ante quién y para qué