La ciudad se abre al capital internacional y Atlántico impulsa la energía eólica; el reto es convertirlos en empleo, ahorro y obras.

La ciudad se abre al capital internacional y Atlántico impulsa la energía eólica; el reto es convertirlos en empleo, ahorro y obras.

Barranquilla y Cartagena aprovechan su conectividad portuaria y capacidad industrial para atraer multinacionales y diversificar cadenas de suministro.