Si las señales son claras, lo lógico es que individual y colectivamente la ciudadanía se prepare para el temporal.

Aunque la ciudad está acostumbrada a las altas temperaturas, será necesario extremar precauciones frente a un escenario más intenso de lo habitual.

Las aguas frente al país mantienen anomalías. El mayor calentamiento se proyecta para diciembre, pero sus efectos en las lluvias deben confirmarse.