Un 22 de agosto de 2016 el rostro de esta joven madrileña se grabó en la retina de un país que siguió, durante 500 largos días, la caza de su asesino, un depredador sexual que los agentes que lo trataron cara a cara califican de «experto manipulador»

Su desaparición mantuvo a España en vilo durante 497 días y acabó con la condena a prisión permanente revisable de José Enrique Abuín, el Chicle, por su asesinato.

Un 22 de agosto de 2016 el rostro de esta joven madrileña se grabó en la retina de un país que siguió, durante 500 largos días, la caza de su asesino, un depredador sexual que los…