Después de lo ocurrido el pasado 10 de agosto, se asegura que la normativa debe ser actualizada para evitar catástrofes y facilitar reconstrucciones.

A pesar del riesgo constante, la normativa de construcción sismorresistente es laxa respecto de la obligatoriedad de aplicarse en todo el país.

El investigador Sergio Alcocer destacó que los reglamentos de construcción deben acompañarse de una supervisión adecuada para reducir la vulnerabilidad de las edificaciones.