En el corazón de la región de Emilia-Romaña, en el norte de Italia, existe un epicentro financiero que no se parece a ningún otro en el mundo. Sus bóvedas no custodian lingotes de oro ni fajos de billetes, sino más de medio millón de enormes ruedas de Parmigiano Reggiano valoradas en bastante más de 300 millones de euros. Este particular modelo, impulsado desde 1953 por la entidad Credito Emiliano (Credem), ha permitido a los ganaderos locales obtener créditos líquidos utilizando su producción gastronómica como colateral. Sin embargo, el sofocante verano de 2026 ha introducido un desafío inédito para la banca transalpina: el calor extremo está poniendo al límite las cámaras climatizadas donde madura este cotizado tesoro lácteo.

Algunas entidades financieras ofrecen la posibilidad de que productores locales los almacenen y obtengan ganancias por adelantado; las altas temperaturas complican las bóvedas…

Extreme heat is squeezing Italy's "cheese banks", the climate-controlled vaults in Emilia-Romagna where hundreds of thousands of Parmigiano Reggiano wheels sit as collateral for…