Al margen del giro conservador que quiere imprimirle el gobierno al manejo del Estado, lo importante es que ello no burle la Constitución.

En el discurso de posesión el Presidente recreó la figura del regenerador Rafael Núñez, el político más influyente en la segunda mitad del siglo XIX.

Al margen del giro conservador que quiere imprimirle el gobierno al manejo del Estado, lo importante es que ello no burle la Constitución.