Los fenómenos naturales han provocado el desbordamiento de ríos, deslizamientos de tierra y vías colapsadas. Persisten los pronósticos de lluvia.

Una rápida reacción estatal evitó una posible tragedia en la zona de Shanghái y alrededores a pesar de las feroces lluvias.

Los restos de Dolphin seguían amenazando con lluvias intensas en varios puntos del centro y norte de China.