Pekín (EFE).- Los restos de Dolphin seguían amenazando este miércoles con lluvias intensas en varios puntos del centro y norte de China, después de que el sistema perdiese fuerza tras recorrer más de 7.000 kilómetros y obligase a evacuar a al menos 1,6 millones de personas en el este del país en los últimos días.

El Centro Meteorológico Nacional dejó de seguir oficialmente a Dolphin este martes, después de que su circulación central resultase ya difícil de determinar, y levantó la alerta por tifón.

Sin embargo, el organismo advirtió de que la circulación remanente y la entrada de aire frío seguirán provocando lluvias intensas hasta el viernes en más de diez provincias, con riesgo de precipitaciones torrenciales o extremadamente torrenciales en zonas de las provincias de Henan (centro), Shandong (este) y Anhui (este).

En Henan, las autoridades emitieron una alerta roja por riesgo de inundaciones en varias zonas montañosas, donde se prevén lluvias torrenciales que ya han dejado registros de hasta 356 milímetros en 24 horas.

Como medida preventiva, suspendieron las clases, la actividad empresarial y las actividades al aire libre no esenciales en las zonas afectadas, e instaron a los residentes a evitar las zonas con acumulación de agua y a evacuar de inmediato si sus vehículos quedan atrapados.