El elevado grado de descentralización de España a través de las comunidades autónomas y sus competencias en materia fiscal han generado un marco en el que, pese a las portaciones comunes y los fondos de solidaridad, las diferentes regiones pueden presentar indicadores económicos muy diferentes. Aunque la intención de la financiación autonómica es reducir las diferencias entre comunidades, lo cierto es que estas brechas existen y no solo a nivel de renta per cápita o de la calidad de los servicios públicos ofrecidos. Un buen ejemplo son los diferentes ratios de deuda pública entre la Comunidad de Madrid y Cataluña. La segunda dobla en deuda sobre PIB a la primera, pese a que ambas presentan un nivel de desarrollo similar y a que Cataluña recibe un trato del Estado más benigno en materia ...

Las subidas de tipos y el elevado volumen del pasivo habrán triplicado entre el 2022 y el 2029 lo que se gasta cada año solo por la financiación

Los gastos de la región por este concepto rozarán los 3.000 millones en 2029 según Fedea, que advierte que para ese año el gasto en intereses se habrá triplicado en todas las…