El riesgo radica en que el usuario solo ve oscuridad y al intentar ajustárselas los ojos quedan expuestos a la radiación solar.

El fenómeno atraerá miles de miradas al cielo, pero observarlo sin gafas homologadas puede causar daños permanentes en la retina

Los daños y diferentes patologías que se pueden desarrollar por una escasa protección frente al eclipse pueden llegar a ser permanentes.