En el Perú, el remedio ha sido siempre peor que la enfermedad. En el 2015, en medio del descrédito de numerosas autoridades subnacionales y de reiterados casos de corrupción, el Congreso prohibió la reelección inmediata de alcaldes y gobernadores. La prohibición pretendió combatir el enquistamiento y la corrupción local, pero produjo además un efecto perverso: eliminó uno de los pocos incentivos que un alcalde tenía para rendir cuentas ante el elector y dificultó todavía más la profesionalización de la política local.

En el Perú, el remedio ha sido siempre peor que la enfermedad. En el 2015, en medio del descrédito de numerosas autoridades subnacionales y de reiterados casos de corrupción, el…

Conforme con el artículo 194 de la Constitución, no hay reelección inmediata de alcaldes.

En su Editorial de hoy, El Comercio comenta que las postulaciones encubiertas a la reelección municipal ocurren a vista y paciencia del JNE.