Detrás del repliegue oficialista con la Ley de Tierras y de Manejo del Fuego, se encuentra una secuencia política más profunda. La decisión del gobierno de Javier Milei de retirar ambos capítulos constituye mucho más que un repliegue táctico frente a la falta de votos en el Senado. Expresa el momento en que una iniciativa que parecía avanzar con relativa fluidez encontró un límite político impuesto por una resistencia social que logró alterar la correlación de fuerzas. En términos institucionales, la explicación inmediata es conocida: el oficialismo no reunía los apoyos suficientes para aprobar uno de los capítulos más controvertidos del proyecto y optó por retirarlo para preservar el resto de la ley. Sin embargo, esa explicación resulta incompleta.

Distintos mandatarios provinciales y legisladores propios y aliados expresaron su voto en contra a la iniciativa que amplía la venta de campos a extranjeros. El oficialismo no…

El Gobierno convirtió la Ley de Tierras en otra batalla fundamental, a tal punto que Milei se va antes a Ecuador, ante el pánico de que hubiera un voto "no positivo" de Villarruel…