Carlota Casiraghi encarna perfectamente lo que algunos llaman fin de raza. La ya no tan joven, que cumple 40 el lunes, es el vivo ejemplo de que no se puede mejorar m�s la especie...

En una época obsesionada con la juventud perpetua, la hoy princesa de Hannover es un contra ejemplo: ha cruzado el umbral de la edad madura como artífice del arte de envejecer con…

A diferencia de su mamá, Carolina de Mónaco, Carlota se destaca por una vida más intelectual, lejos del lujo y alfombras rojas.