El amor/odio de la ex presidenta hacia el gobernador es para un psicólogo. El presidente, otra vez, tuvo una semana de furia sin justificación.

La manera personalista y conflictiva expone un estilo en el que el Presidente juega sólo sin importarle los efectos.

Lilia Lemoine cruzó a Villarruel y la vicepresidenta involucró a Milei: "Parece contagioso el delirio"