La medida busca preservar la equidad del concurso y se suma a un debate que ya enfrentan universidades de distintos países sobre cómo garantizar la integridad académica frente al uso de la inteligencia artificial (IA).

Propondrá rutas de acción e investigará lo ocurrido para deslindar responsabilidades.

El centro superior abrió una investigación. Un grupo de alumnos exige que se respeten los resultados, mientras otros piden que se tome el test presencial.