El Presidente restringe el ingreso y residencia de migrantes que emitan mensajes de odio contra la Argentina, sin fundamentar la medida con estadísticas. Los expertos y organismos de derechos humanos califican el decreto como ilegal.

Pese a que fue el mandatario argentino quien viajó a Brasil a lanzar agravios, el vocero presidencial intentó minimizar el asunto al afirmar que “ha habido siempre insultos de…

"Es absolutamente grosero y perjudica a su país"