El pequeño enclave europeo del norte del continente africano lleva más de cinco siglos bajo soberanía ibérica y hoy concentra una de las tensiones migratorias y diplomáticas más persistentes del mundo

Cientos de ellos saltaron las barreras de protección, que no estaban custodiadas en ese momento por policías.

Ceuta y Melilla, enclaves españoles en Marruecos, son las únicas fronteras terrestres que la Unión Europea tiene con África.