Las llamas en el suroeste de Francia han provocado el desalojo de 250.000 personas y la destrucción de más de 400 casas. Una situación extrema que puede convertirse en recurrente en Europa con el cambio climático

“La situación sigue siendo muy desfavorable”, declaró el ministro del Interior francés, Laurent Nunez

Los bomberos temen que las elevadas temperaturas que se esperan a partir del martes reaviven y aumenten los focos activos

El fuego da un respiro en Burdeos antes de la nueva ola de calor