La ganadería extensiva fija población, cuida el paisaje y reduce el riesgo de fuego pero la cabaña ganadera de ovino y caprino ha caído un 35% en 30 años.

La falta de rentabilidad hace poco atractivo el pastoreo, un trabajo para la prevención de incendios que está en franco retroceso.

El inspector jefe del Grupo de Actuaciones Forestales de los Bomberos de la Generalitat advierte que el cambio de paisaje con el abandono del rural supera la capacidad de extinción