El país afronta una nueva ola de calor que amenaza con reavivar el fuego, que ha arrasado ya 42.000 hectáreas y ha obligado a desalojar a 220.000 personas

Solo en Gironda, lo que supone el departamento más grande de la Francia metropolitana, han sido evacuadas 167.000 personas.

Las Fuerzas Armadas aumentarán hasta 1.500 los efectivos militares desplegados sobre el terreno