El presidente de EE.UU. también recibió en la Casa Blanca a su par ucraniano, Volodimir Zelenski, quien insistió en pedir autorización a Washington para fabricar misiles Patriot.

Teherán advirtió que sus ofensivas contra intereses de Washington en la región continuarán “hasta la rendición total del enemigo”.

“La escalada de violencia en Cisjordania amenaza la seguridad de Israel y los intereses de EE.UU.”, reza la carta de 600 exjefes de seguridad al presidente republicano.