El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo este martes en la Casa Blanca dos reuniones de alto perfil con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en una jornada marcada por la agenda internacional y por el funeral del senador republicano Lindsey Graham, uno de los referentes de la política exterior estadounidense y estrecho aliado del mandatario.
Los encuentros, que la Casa Blanca calificó como “positivos y productivos”, estuvieron dominados por dos de los principales focos de tensión geopolítica: la guerra entre Rusia y Ucrania y la estrategia para impedir que Irán avance en el desarrollo de armas nucleares.
La primera reunión fue con Zelenski, quien llegó a Washington en busca de nuevos compromisos de apoyo militar y diplomático por parte de Estados Unidos. El mandatario ucraniano explicó posteriormente que ambos analizaron la posibilidad de que Washington autorice la fabricación en Ucrania de sistemas antiaéreos Patriot, considerados una de las herramientas más eficaces para interceptar misiles y drones rusos.
“El presidente y yo hablamos sobre las licencias para la producción de interceptores Patriot y otras ideas que podrían ser de ayuda”, escribió Zelenski en sus redes sociales tras el encuentro, que se desarrolló a puertas cerradas y sin acceso para la prensa.










