¿Puede una gerencia especial en la Presidencia lograr lo que años de tensión entre la Nación y el Distrito no consiguieron destrabar?

Que gobernar desde cualquier rincón se traduzca en una verdadera autonomía para las regiones, sin concentración de recursos y con autonomía fiscal.

La verdadera descentralización ocurre cuando se transfieren responsabilidades, capacidad institucional y financiación.